MANIFIESTO DE CpL

 

Aprobado en la asamblea constituyente del

11 de Septiembre de 1999

 

 

Nuestros orígenes

Los orígenes más cercanos de Convocatoria por Loja se sitúan en el mes de Febrero de 1998, cuando la mayor parte de los/as adscritos/as a IU.LV-CA así como el propio grupo municipal y el entorno de personas que hasta ese momento habían venido colaborando con él acordaron desvincularse de la coalición.

Pero los orígenes más lejanos hay que buscarlos en la propia formación de IU-LV-CA en Loja, a finales de 1986, cuando un grupo no muy numeroso de personas se decide a iniciar la aventura de constituir su estructura local. Este impulso inicial se fundamentó básicamente en tres pilares:

1.    El movimiento ciudadano formado en Loja en torno al Comité por la Paz y la plataforma contra la integración de España en la OTAN que había trabajado intensamente a favor del NO en la campaña del referéndum de ese mismo año.

2.    La constitución en todo el Estado, a partir de la plataforma Anti-OTAN, de la coalición de IU en la que se integraron un número importante de personas independientes y varios pequeños partidos de izquierda. La coalición en Andalucía contaba con el antecedente de Convocatoria por Andalucía, lanzada en 1984, y con el liderazgo de Julio Anguita, candidato en 1986 a la presidencia de la Junta de Andalucía, quien visitó en varias ocasiones nuestra comarca y cuya experiencia como Alcalde de Córdoba y la novedad que entonces suponían sus propuestas ilusionaron a algunas personas a participar activamente en política.

3.    El sentimiento que se venía generando en torno a la necesidad de superar el unipartidismo y personalismo de Manuel Martín en la política lojeña y la nefasta legislatura municipal de 1983/1987, así como la posibilidad de abrir un nuevo espacio político de izquierda que superara los atisbos de corrupción, enchufismo y mala gestión que caracterizaron aquella legislatura y que dejaría huella en las siguientes.

La constitución de IU-CA, a la que posteriormente, y aún en su fase de crecimiento y apertura, se unirían Los Verdes, tiene en Loja una serie de características que resultan determinantes para entender la formación de Convocatoria por Loja:

1.    La mayoría de las personas que se adscriben en IU.LV-CA lo hacen a título de independientes, sin afiliación a ninguno de los partidos que formaban la coalición.

2.    La actividad política del grupo se centra prácticamente en exclusiva en el trabajo municipal, preparando las elecciones locales primero y trabajando en torno al grupo municipal después, sin apenas implicación en el ámbito andaluz, estatal o europeo. Unicamente algunas personas participan en la estructura superior de la coalición y colaboran o trabajan en las campañas electorales de ámbito superior al municipio.

3.    La integración a partir de la legislatura de 1991 de varias personas procedentes del ámbito del socialismo, antiguos militantes del PSOE, que lo hacen para trabajar a nivel exclusivamente municipal.

1.    La configuración de las distintas candidaturas municipales y de Pedanías y del propio grupo municipal, donde han predominado siempre de forma abrumadora las personas independientes, que ni tan siquiera pertenecían a IU.LV-CA, y con inquietudes casi exclusivamente municipalistas.

2.    En la campaña electoral de 1995 ya se hablaba de Convocatoria por Loja, por cuanto se hacía hincapié en el carácter lojeño de la candidatura y se intuía lo que iba a suceder a partir de la evolución negativa de los acontecimientos dentro de la coalición a nivel estatal.

Estos antecedentes explican claramente que el paso desde IU.LV-CA a Convocatoria por Loja se haya producido de forma tan natural y espontánea, sin ningún tipo de sobresaltos.

 

¿Quiénes somos?

Convocatoria por Loja es una agrupación política de ámbito local circunscrita al municipio de Loja.

Constituyen señas de identidad de CpL las que la definen como una agrupación:

·         Lojeña. Nuestro ámbito de actuación se limita a la defensa de los intereses de los lojeños y lojeñas, entendiendo por ello las personas que residen en el municipio de Loja o se sienten como tales.

Pero esta defensa de lo local pretendemos hacerlo desde una visión amplia, asumiendo el lema de que es necesario "actuar localmente pero pensando globalmente y actuar en lo inmediato pero imaginando a largo plazo". En este sentido pretendemos superar una concepción estrecha y reduccionista de lo local acorde con el alto grado de movilidad geográfica de los/as ciudadanos/as, de la cada vez más amplia interrelación e interdependencia entre los distintos ámbitos de decisión y gestión, así como de lo inaceptable de una orientación chovinista y provinciana en un entorno de globalización de la política y la economía.

Independiente. Por cuanto que CpL no está adscrita, ni pertenece, ni depende de ningún otro partido, federación o coalición y sólo obedece a las directrices, ideas y programas decididos democráticamente por las personas que la conforman: militantes, afiliados/as, adscritos/as, adheridos/as, colaboradores/as, simpatizantes, o votantes.

Sin que esto signifique que CpL no pueda mantener relaciones con otras fuerzas políticas de distinto ámbito territorial y a distintos niveles, ya sea de simple contacto, debate, colaboración, coordinación, coalición, federación o de cualquier otro tipo, siempre y cuando así lo acuerden sus órganos competentes a través de los procedimientos establecidos en sus estatutos.

 

De izquierda. Porque nos situamos en el campo de las ideas y la práctica política de la izquierda, desde planteamientos de superación de las desigualdades y desde la solidaridad, la cooperación y la no exclusión.

Porque entendemos que es necesario contrarrestar la expansión de la ideología que hace prevalecer lo privado sobre lo público y los intereses particulares sobre los generales, que está siendo caldo de cultivo para las políticas de abandono de los servicios públicos y la consolidación de actitudes y prácticas insolidarias. Y que como antítesis a esa dinámica la izquierda tiene que ser crítica frente a esas actitudes y esos valores y no sólo debe aspirar a gestionar o administrar lo existente sino que debe intentar transformar la realidad, hacerla más justa e igualitaria.

Progresista. Porque creemos en el progreso de la humanidad, entendiendo que las ideas, la inteligencia, la cultura, la ciencia y la técnica pueden y deben progresar, adaptándose y respondiendo a las necesidades de las personas y las generaciones en cada momento, en la línea de conseguir las mayores cotas de progreso, calidad de vida, libertad, paz y, en general, felicidad para el conjunto de la sociedad.

No entendemos sin embargo que el progreso sea la ley inexorable de la historia ni tampoco que sólo admita una única dirección sino que por el contrario constituye una opción que admite una diversidad de caminos, y por la que merece la pena trabajar.

Andalucista. Porque consideramos que Andalucía constituye una entidad política y un ámbito de convivencia con una identidad propia, dentro de su pluralidad y diversidad, que debemos ir construyendo entre todos/as los/as andaluces/zas.

En una nacionalidad (así nos define el artículo 1 de nuestro Estatuto de Autonomía) como la andaluza, que ocupa uno de los últimos lugares en renta y riqueza de Europa y cuyas provincias se sitúan también entre las más pobres del Estado, sólo cabe un andalucismo de izquierda y solidario, no excluyente sino integrador.

Frente a los nacionalismos de derecha, basados en un mal disimulado sentimiento de superioridad, que continuamente pretenden marcar diferencias en sus derechos nacionales respecto al resto de comunidades y que bajo cualquier excusa intentan consolidar y mantener las diferencias en desarrollo que a través de los últimos siglos han conseguido (en parte gracias a las políticas diseñadas desde el gobierno central), sólo cabe que nosotros seamos capaces de construir un andalucismo basado en los valores universales de la izquierda y el humanismo, que asuma el legado del andalucismo histórico y cultural basados en los valores de tolerancia, del respeto y de la integración, entendido como un entorno histórico, económico, político, social y cultural y que suponga un impulso al desarrollo democrático, participativo y de autogobierno para Andalucía.

En este sentido creemos que Andalucía debe seguir desarrollando y consolidando su propio autogobierno, dentro de un marco federal para el Estado Español y en el ámbito de un futuro Estado Confederal Europeo.

Ecologista. Entendemos que más allá del mero conservacionismo es necesario apostar por un sistema de producción económica que cuantifique las pérdidas medioambientales y de recursos que se provocan en los procesos productivos. Por ello frente al modelo de desarrollo sostenido es preciso plantear un modelo de desarrollo sustentable que, además, no sólo tenga en cuenta a las generaciones contemporáneas sino también a las generaciones futuras. Esto implica el fomento de nuevas pautas de relación con la naturaleza y entre las personas, así como un nuevo enfoque en los actuales modelos de consumo.

Feminista. Por cuanto consideramos que en el fomento de esos nuevos modelos de relación humana deben tenerse en cuenta las aportaciones del feminismo como alternativa integradora, de superación de cualquier tipo de discriminación, marginación o exclusión social, con sus nuevos valores de creatividad e igualdad, no sólo política o económica sino también en las relaciones humanas.

Pacifista y antiautoritaria.. Pensamos que la acción política debe asumir también la cultura pacifista que propone una vía distinta y no violenta para la solución de los conflictos entre las naciones, entre los grupos humanos e incluso entre los individuos. Que hace de los derechos humanos y las libertades públicas e individuales una bandera irrenunciable y que predica la defensa de la ética política y social como valor básico de convivencia y solidaridad. Que repudia el autoritarismo en todos los ámbitos de las relaciones políticas, económicas o sociales y asume la tolerancia como un valor fundamental para la convivencia. Que se siente generosa y solidaria con los inmigrantes pues recuerda su propio pasado de emigración y exilio.

Multiétnica y Multicultural. Entendemos que para hacer una política de izquierdas es imprescindible estar abiertos a cualquier etnia o cultura que desee plasmar sus ideas y propuestas, es decir, que las políticas que se realicen deben tener en cuenta los intereses de los diferentes grupos culturales y étnicos, actuando según las premisas de colaboración, integración y respeto entre todos.

Participativa. Por cuanto queremos una sociedad profundamente democrática, plural y participativa y pretendemos trabajar día a día en esa dirección. Porque creemos que es posible una cultura del trabajo colectivo, de la participación y del consenso.

La democracia no debe ser considerada solamente como un medio, como un mecanismo formal, sino también como fin en sí misma, como un sistema de valores, como un modelo de comportamiento que se hace día a día.

Plural. Porque entendemos que la pluralidad es un valor en sí mismo, un patrimonio que debe ser respetado y defendido. Y porque consideramos que es posible el entendimiento, la colaboración y la construcción de un proyecto político desde el respeto a las distintas ideas, creencias, sensibilidades, planteamientos o matices que cada persona es capaz de aportar o de sus opciones sexuales, religiosas o laicas.

Creemos que constituye un inmenso error tratar de forzar la uniformidad ideológica dentro de las organizaciones políticas, que únicamente conduce al sectarismo y el aislamiento respecto de la sociedad donde la mayoría de las personas, lejos de adherirse completamente a una ideología definida, mantienen posiciones eclécticas que aún adscribiéndose a una corriente u orientación ideológica global recoge aspectos o ideas concretas desde la diversidad de opciones culturales o políticas existentes.

Consideramos que desde la pluralidad es posible confluir en la generación de alternativas concretas a los problemas, porque para ello sólo es necesaria la voluntad de construir y acercar planteamientos utilizando como instrumentos la inteligencia, el debate y el consenso.

 

La izquierda

En la actualidad asistimos a un panorama de cierta confusión y división dentro del campo de las ideas y la práctica de la izquierda política y social.

Las personas que no nos sentimos identificadas ni con una izquierda "mediática", obsesionada con lograr la conquista y permanencia en el poder de las instituciones políticas, ni tampoco con una izquierda "autoritaria", que se ha inclinado excesivamente del lado del dogmatismo, la ortodoxia y la rigidez, encontramos dificultades para poder encontrar los instrumentos organizativos adecuados que nos permitan desarrollar nuestras inquietudes políticas a través de una militancia que sea satisfactoria y enriquecedora para las personas.

Por ello el trabajo a través de una agrupación independiente, flexible, abierta y de carácter local nos permite trabajar voluntariamente y de forma satisfactoria por definir y construir alternativas de progreso a los problemas de nuestro municipio y de nuestros/as conciudadanos/as, sin renunciar por ello a intervenir, en la medida de nuestras posibilidades en el debate de la izquierda y de la política en unos ámbitos más generales, puesto que no renunciamos a relacionarnos e incluso colaborar con otras fuerzas políticas de la izquierda en los distintos ámbitos.

Estamos convencidos/as de que el futuro de las relaciones entre las fuerzas de la izquierda política y social no puede ser otro que el camino del respeto mutuo y la colaboración dentro de la diferencia, pues de otro modo las ideas y la acción política de la derecha tendrán asegurado su predominio durante muchos años. En ese camino de debate, y colaboración desde la pluralidad también estará sin duda CpL aportando su grano de arena.

La política

Somos conscientes de que actualmente se ha extendido por la sociedad un sentimiento de rechazo hacia la política y los políticos que corre paralelo al propio desprestigio de la "política" y que en buena parte viene originado por el enorme eco que los casos de corruptelas y corrupciones han encontrado en los medios de comunicación así como por la sensación que se ha instalado en buena parte de la opinión pública respecto a que las personas que muestran públicamente inquietudes políticas o trabajan en "política" lo hacen por intereses privados más que de la colectividad. Frente a esta impresión social es difícil que se reconozca públicamente la existencia de personas que actúan o trabajan en política movidas únicamente por una vocación colectiva o por motivos de tipo ideológico, político o social, sin buscar ningún tipo de beneficio material para sí mismas.

No obstante, contra toda evidencia o creencia, creemos que es necesario recuperar la dimensión social de la política, su componente ético. Para ello es necesario actuar y trabajar en política asumiendo pautas de conducta acordes con estos valores y esto es especialmente necesario para las personas que ocupan cargos públicos representativos.

Esta actitud tiene naturalmente que reflejarse en la forma de funcionamiento interno y externo de CpL y debe cristalizar en la configuración de una cultura organizativa y política propia, original, basada en:

·         La ética personal y colectiva.

·         El compromiso programático contraído con las personas militantes, afiliados/as, adscritos/as, colaboradores/as, simpatizantes, o votantes y con la sociedad.

·         La democracia interna.

·         La transparencia en los debates.

·         El respeto a todas las personas y todas las ideas.

·         La libre expresión de ideas y opiniones.

·         La relación directa entre los cargos electos y las personas que los eligieron y los/as ciudadanos/as en general.

·         La coherencia entre la práctica interna y los planteamientos públicos.

·         La voluntariedad y libertad del compromiso político.

·         La lealtad y la autodisciplina.

·         La participación y el debate previos como instrumentos para la toma de decisiones.

·         El consenso como método idóneo para lograr acuerdos lo más adecuados, unitarios e integradores posibles.

·         La reflexión y la elaboración colectiva como medio de articular la participación activa en la elaboración de programas, la horizontalidad, y la socialización de conocimientos.

·         La aceptación de la doble militancia o afiliación política, sindical o social.

·         El respeto a la libertad de discrepancia.

·         El rechazo de la política como profesión o medio de conseguir intereses privados.

·         La rotatividad en los cargos.

Entendemos que sólo el ejemplo de una práctica política basada en estos principios y actitudes puede contribuir a devolver a la política la dignidad que se merece como actividad intelectual, humana, de carácter social, dirigida a gestionar los asuntos públicos, los intereses de todos/as los/as ciudadanos/as y especialmente la de los sectores más desfavorecidos, más débiles de la sociedad.