Viernes
3
Febrero
2012

El presupuesto es realista y consecuente, de emergencia por Antonio Ramón Molina

El presupuesto es una herramienta necesaria e imprescindible para orientar la gestión municipal en base al análisis de la situación y a una rigurosa previsión anual de ingresos y gastos.
Además refleja la voluntad política del gobierno, por lo que es muy importante que sea lo más acertado posible, realista y consecuente. Su cumplimiento, y el no salirse, también es condición para cumplir con los objetivos propuestos y pretendidos.
Desgraciadamente durante el anterior gobierno municipal no ha sido así, sobretodo en los últimos años, de ahí el actual estado económico y financiero del Ayuntamiento, de ruina. Esta difícil y grave situación heredada es la consecuencia de presupuestos ficticios, primero con déficit encubiertos, mientras fue posible, y después ya reales y millonarios, “equilibrándolos” con ingresos exagerados e imposibles en base a enajenaciones (venta de suelo y patrimonio) y transferencias corrientes (subvenciones) de las que no llegaban ni la mitad. Sin contener el gasto, es más, despilfarrando y asumiendo cofinanciaciones para obras megalómanas por encima de posibilidades y recursos, recurriendo al endeudamiento y sobrepasando los límites legales hasta la prohibición, sin atender además las obligaciones reconocidas y pendientes de pago (deuda con proveedores) desde 2009, y que de hecho en parte estos son los que han estado realmente financiando el Ayuntamiento.
Para colmo, destaca en el presupuesto del pasado año 2011, que de las inversiones cofinanciadas y comprometidas, no hay partidas disponibles para afrontar las obras del URBAN, ni del Teatro-Cine Imperial, ni del Centro Deportivo, que ahora tanto y sin vergüenza alguna reclaman. Antes, además no cumplían con el Plan de Saneamiento y no se ajustaban a las normas establecidas en el articulo168 del Real Decreto Legislativo 2/2004, de 5 de marzo, Texto Refundido de las Haciendas Locales. Ahora, el presupuesto que hemos aprobado se ajusta, y es consecuente con la realidad.

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